14/May/2018

Philip Glass compartió el escenario con músicos de Wirikuta

Por UAM Cuajimalpa / /

  • Se estrenó la Sinfonía Tolteca, con la OSN dirigida por Michael Reisman.

La noche del 11 de mayo una mujer y dos hombres indígenas ataviados con sus trajes de gala multicolores, se presentaron en el Palacio de Bellas por vez primera. Dos de ellos hicieron sonar su música ritual con Philip Glass y, en la segunda parte de la ceremonia, él presenció el estreno mexicano de su Sinfonía Tolteca, nacida precisamente de la gran cultura cósmica wixárika.

Amalia Medina Carrillo, Daniel Medina de la Rosa y Erasmo Medina Medina caminaron desde su pueblo, Santa Catarina, en territorio Wirikuta, para, en nombre de su pueblo, decir al mundo: esto somos. El sonido dulce de un violín wirra, llamado raweri, activado por el tallo de una flor en lugar del arco tradicional de las orquestas sinfónicas. A ese sonar se sumó la kanari, pequeñísima pero muy poderosa guitarra wixárika.

Desde una butaca gobernaba la mirada profunda de una mujer diminuta, y aún más poderosa: Amalia Medina Carrillo, en su hermoso atuendo, encarnando la fortaleza de espíritu y su papel fundamental en el sostenimiento de la cultura, el arte y todo aquello que es un ejemplo para el resto de los mexicanos, de acuerdo con el testimonio del antropólogo Víctor Sánchez, quien ha cumplido durante décadas la misión de tender los puentes para que ocurra lo que la noche de este viernes significó una gran victoria cultural del pueblo wixárika y un honor inmenso para los espectadores.

Es importante recordar cómo comenzó todo: hace décadas, Philip Glass leyó un libro que cambió su vida. Al igual que se hizo amigo entrañable de Doris Lessing, antes de que ganara el Nobel de Literatura, y de Allen Gingsberg, a cuya muerte Philip organizó un funeral budista, así Glass al terminar de leer ese libro consiguió los datos del autor, lo llamó por teléfono y lo invitó a comer, a lo que Víctor Sánchez, autor de ese libro, asintió no sin antes preguntar de manera natural: ¿Disculpe, es usted Philip Glass, el compositor?

Desde entonces, Philip Glass viaja continuamente a México y realiza el ritual de peregrinaje y el ascenso de la montaña con los indígenas wixárika: de ahí nació su Séptima Sinfonía, que estrenó en México la Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por Michael Riesman, el director por excelencia de las obras orquestales de Philip Glass.

La manera como Philip Glass traslada la magia de la cultura wixárika al lenguaje musical es sencillo y complejo a la vez: su sistema de energía acumulativa, a partir de la técnica del phasing, que inventó Steve Reich, la puesta en marcha de pulsos rítmicos a manera de motores poderosos, una orquestación en apariencia simple, un balcón canoro impresionante en el uso del coro mixto y todo eso, unísono, convulsiona, impele, estremece, nos pone en órbita. Abre las puertas de la conciencia.

“Nos mueve a la reflexión y nos invita a la autocrítica, que se necesitó del enamoramiento de un compositor de fama mundial por los aspectos más profundos y nobles –pero generalmente olvidados– de la cultura mexicana, para abrir la puerta de los grandes escenarios culturales de México a la presencia indígena”, señala Víctor Sánchez, el artífice de este milagro.

Con información de La Jornada

http://www.jornada.unam.mx/2018/05/13/cultura/a02n1cul

Con imagen de La Jornada

http://www.jornada.unam.mx/2018/05/13/cultura/a02n1cul